Dólar atado hasta las elecciones

Martín Guzmán archivo NA



BUENOS AIRES (NA) — El economista Gabriel Rubinstein sostuvo que el Gobierno continuará “reprimiendo” al dólar hasta las elecciones, al tiempo que relativizó la postura que pudiera tener al respecto el ministro de Economía, Martín Guzmán, de quien dijo que en la actualidad “es un funcionario de segundo orden”.

El titular de GRA Consultora consideró que “son muchas las razones” que llevaron a la suba de la cotización del dólar paralelo en los últimos días, “pero hay una que es muy fuerte, que es la expansión monetaria que está habiendo y va a haber producto del déficit fiscal que hace que los ahorros tiendan a dolarizarse”.

Al respecto, indicó que en un país con una alta tendencia a la dolarización se le está agregando “más combustible” con la emisión de pesos.

Rubinstein señaló que si a la emisión se le suma el temor por “alguna devaluación del (dólar) oficial” para después de las elecciones, se genera un “caldo de cultivo” en el que “es lógico que el dólar aumente”.

Luego de varios meses en el que el dólar “había estado relativamente quieto”, el Banco Central tuvo que intervenir “mucho” para frenar la escalada en el mercado paralelo.

“La intervención cambiaria pasó de 10 millones de dólares por día que vendía en el mercado contado con liquidación a 20 millones de dólares por día”, apuntó, por lo que serían necesarias ventas por “unos 400 millones de dólares por mes”.

El mercado tomó nota de la situación y “ahí saltaron las alarmas”, dijo.

Como reacción, desde el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores “empezaron a reprimir el contado con liquidación” pero el resultado es inverso al pretendido, porque con las medidas adoptadas “crean con la represión más exacerbación, más demanda del dólar blue”.

“La razón es que no hay confianza en el Gobierno, hay un déficit fiscal que es muy alto y que en los próximos meses va a quedar en clara evidencia, el mercado se anticipa y se anticipa también a un proceso electoral que siempre trae algunos riesgos”, sintetizó.

En declaraciones radiales, Rubinstein anticipó que en el corto plazo el Gobierno recurrirá a “lo que más sabe y más tiene a mano” que es “reprimir” la cotización del dólar financiero y blue.

“No va a cambiar el libreto a mitad del río cuando lo más importante para el Gobierno es llegar lo más tranquilo posible a las elecciones, entonces van a reprimir, van a prohibir operaciones… Van a seguir en esta tónica y se van a bancar la parada, a lo sumo van a vender dólares en el contado a liquidación como están haciendo hasta ahora”, aseveró.

Respecto a qué se hará después de las elecciones, admitió que en el oficialismo se busca que “no haya un cimbronazo cambiario”, pero al respecto acotó que “el camino del infierno está lleno de buenas intenciones”.

“No sabemos bien cómo esa intención va a ser convalidada”, planteó, al tiempo que sostuvo que tendrán que llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que el organismo “acepte que el Gobierno pretende bajar la brecha (del dólar) en forma gradual”.

No obstante, advirtió sobre las complicaciones de ese propósito porque “una cosa es bajarla gradualmente desde el 50% y otra es desde el 90%”.

“No está fácil para el Gobierno ni está fácil para Guzmán, ni tampoco le demos tanto crédito para Guzmán que en este momento es un funcionario de segundo orden”, puntualizó.

Más allá de que espera una “radicalización” del Gobierno, Rubinstein señaló que a la vicepresidenta Cristina Fernández “le conviene que haya acuerdo con el Fondo Monetario, porque si no hay acuerdo se descompone toda la economía”.

En ese contexto, consideró que el Gobierno “no va a poder aumentar el déficit fiscal” ni tampoco “una política de brechas cambiaria que vayan al 200%”.

“Tendrá que reducirlas y si no alcanzan con otras herramientas va a tener que devaluar el dólar oficial, va a haber un límite a la posibilidad de hacer cualquier cosa”, finalizó.

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