El Neuquén de los neuquinos

Por Walter Ferreyra - lic.walter.ferreyra@gmail.com




NEUQUÉN (ED) — En un triunfo aplastante, el gobernador Omar Gutiérrez, de la mano del MPN y sus colectoras, se impuso por casi 14 puntos sobre el segundo, el candidato del kirchnerismo, Ramón Rioseco.

El resultado más a allá de los números finos fue un premio a su gestión como gobernador y un cheque en blanco para afrontar la defensa de los recursos propios en los próximos cuatro años. A Neuquén, le esperan nuevos desafíos.

El único partido provincial que continúa vigente en la Argentina sin aspiraciones fronteras afuera, se consolidó como el administrador de Vaca Muerta. Un proyecto que acompañó desde su génesis y coloca a Neuquén en un lugar estratégico. Y lo más importante, administrado lejos de Buenos Aires.

El mismo senador Guillermo Pereyra lo describió como la joya argentina, codiciada a tal punto que un desfile de figuras nacionales desembarcó en los últimos días en Neuquén para torcer una balanza, sin éxito. Ni las campañas en medios nacionales, ni las operatorias de prensa pudieron sembrar la grieta en la conversación provincial.

Desde la Casa Rosada no disgusta para nada el resultado. Pese a ello todavía evalúan el desacierto de falta de acompañamiento a los exponentes locales de dos distritos claves pensando en octubre: Córdoba – sigue la puja por la interna – y Neuquén, donde Quiroga quedó librado a su suerte en las últimas semanas.

El intendente neuquino osciló entre el apoyo de figuras secundarias del macrismo y devaluados radicales. Así se despidió de sus pretensiones provinciales reconociéndose como el único culpable del tercer puesto.

La campaña mediática ya vendía a Ramón gobernador. Dicen algunos que cuando la mentira se repite tantas veces se comienza a creer. Por eso el peso de la derrota cayó como un balde de agua fría en el bunker del Tower donde el kirchnerismo esperaba el resultado que otra vez le fue esquivo.

Rioseco perdió con una Cristina en el poder; ahora casi desde el exilio, también. Así no pudo darse la lógica del clásico de San Lorenzo-Boca que pedía Darío Martínez, mientras los especuladores todavía se preguntan cuál hubiera sido el resultado con un enroque de fórmula, un armado que nunca terminó de verse amalgamado y es un interrogante su continuidad.

Sorprendentemente el ex gobernador Jorge Sobisch metió el batacazo. Sin estructura ni fondos del Mangrullo, como le gusta decir, demostró su vigencia y hará pie en la Legislatura.

La política volvió a renovar autoridades y recordó que, como hace 60 años, hoy no fue la excepción. La moneda cayó del lado de la neuquinidad.

Militancia y simpatizantes celebraron la victoria /Foto: Jorge Cáceres.


1 COMENTARIO

  1. Excelente artículo.En forma clara y contundente el MPN logró un cómodo puesto.Desde la década del 60 el único partido provincial sigue latente y con el pasar del tiempo,pese a las críticas,se sigue logrando ser ganador gracias al compromiso de la militancia.

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